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¿Cómo empezarías una dieta sostenible?

En pleno mes de septiembre, todo el mundo habla de volver pero nosotros te proponemos empezar. Empezar a elegir el verde. A pensar globalmente y a comer localmente. Empezar a apostar por la sostenibilidad. A cuidarte y a descubrir un estilo de vida que ya no quieras dejar. Empezar y preguntarte, ¿por qué no he empezado antes?

Y tenemos motivos para animarte. Según un estudio reciente de la Universidad de Santa Bárbara en California (EE.UU.), una alimentación saludable reduce entre un 20 y un 40 % la posibilidad de sufrir infarto de miocardio, cáncer colorrectal y diabetes de tipo 2, y hasta un 17% la emisión de gases de efecto invernadero.
5 ideas para empezar una dieta sostenible

Verde que te quiero verde

A muchos les cuesta llevar una vida saludable cuando salen de casa pero lo cierto es que el verde pinta cada vez más ciudades. De hecho, ya no hay excusa para elegir propuestas ecológicas y proteger el medio ambiente, estés dónde estés.

Un 70 % de los españoles estaría dispuesto a pagar más por un restaurante con una oferta sostenible.

Come localmente

Elige alimentos locales de temporada. Además, consumir alimentos de tu entorno más cercano ayuda a conservar mejor los nutrientes (vitaminas, minerales, antioxidantes, etc.) porque en este caso, no han permanecido tanto tiempo almacenados.

100 km. Esa es la distancia entre el punto de origen de un producto y el punto de distribución para considerarlo como alimentación "kilómetro cero". Dado que las mercancías se mueven menos, el impacto medioambiental es mucho menor que si han de atravesar continentes y océanos.

Prioriza los alimentos frescos

Privilegiar el consumo de vegetales (hortalizas, verduras, frutas, legumbres, etc.), es mucho más saludable que recurrir a productos empaquetados, y contaminas menos.

Además, si optas por alimentos de temporada, disfrutarás al máximo de todos los beneficios nutricionales que nos ofrecen.

Mejor eco friendly

Cuando entiendes la fragilidad del medio ambiente y decides protegerlo, entiendes que lo ecológico no es una tendencia sino un compromiso de verdad. Y en el ámbito gastronómico ocurre lo mismo. Elaborar comida sostenible implica un nuevo tipo de mentalidad, en la que se aprovechan todas las partes del alimento. Pero no solo hablamos del producto, si no también de un envase que no daña el planeta.

50 años es el tiempo que tarda una bolsa de plástico común en degradarse y una botella de PET puede tardar 1.000 años en desaparecer.

Sellos sostenibles

Sabemos que es importante mirar la etiqueta de un alimento pero si sales de casa, también puedes comprobar los sellos que avalan la sostenibilidad de restaurantes.

CosmeBio indica que, al menos, el 95 % de los ingredientes empleados en un producto son de origen natural.
MSC es una certificación de pesca sostenible que acredita aquellos peces y mariscos capturados de forma respetuosa para el medio ambiente.

No hay motivos para dejar a medias este compromiso con la sostenibilidad. Hazlo por el planeta y por ti. O por ti y por el planeta. El orden de los factores no altera el producto y el resultado siempre es el mismo: cuando empiezas una dieta sostenible, solo quieres mantenerla.

Entonces, ¿cuándo dices que empiezas?

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