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En Ámsterdam reciclar tiene premio

amsterdam green coins
Foto de Javier M.

AMPARO MONTEJANO – 5 de julio de 2017.


Cafés, eventos, reparaciones de bicicletas, masajes, clases de yoga, cenas… la ciudad de Ámsterdam ha encontrado la fórmula para estimular a sus ciudadanos en el reciclaje con un sistema que, además, educa sobre cómo separar los desperdicios de manera correcta para que puedan ser reaprovechados.


El proyecto Wasted fue creado en 2015 por la ONG Cities Foundation. En un principio funcionaba con un sistema con el cuál las bolsas llenas de plástico para reciclar eran recogidas en casa de los vecinos inscritos en el proyecto. A cambio, recibían por correo un paquete con “Monedas Verdes” canjeables en distintos establecimientos del barrio por bienes o servicios gratuitos o más baratos.

Ahora, puesto que la iniciativa no ha dejado de crecer y cada vez cuenta con más vecinos y comercios adscritos en todo el barrio de Ámsterdam Noord, ha tenido que reinventarse.

Lo ha hecho a través de la digitalización de su sistema, y la ampliación del proyecto a la recogida de papel, textil y vidrio, además de plástico.


Las “Green Coins” que se entregaban anteriormente a los ciudadanos estaban fabricadas con plástico reciclado.
Las “Green Coins” que se entregaban anteriormente a los ciudadanos estaban fabricadas con plástico reciclado. Foto de Cities Foundation.

En la actualidad, cuando los vecinos se apuntan al programa reciben en su casa bolsas Wasted en las que clasifican sus desperdicios.

Además, reciben un ‘kit’ de información para separar correctamente de manera que la reutilización de los desperdicios sea posible. Los cepillos de dientes, juguetes rotos o envoltorios de productos químicos, por ejemplo, no se pueden reciclar. Está información también se encuentra en su web en el apartado “Do’s and Dont’s”.


"En la actualidad Wasted ha digitalizado su sistema y ha ampliado su proyecto con la recogida de papel, textil y vidrio además de plástico"


Cuando tienen una bolsa de basura llena, la llevan al contenedor de reciclaje municipal más cercano. Este tiene un código QR que tienen que escanear acompañado de una foto de la bolsa. Si la foto es aprobada, el ciudadano recibe una moneda virtual que podrá cambiar por lo que desee. En la cafetería Al Ponte, por ejemplo, una moneda sirve a los clientes para tener un segundo café gratuito.

Una innovadora iniciativa que en sus escasos dos años de vida ha logrado recaudar 1.257 kilos de plástico y más de 1.000 vecinos inscritos para hacer de Ámsterdam la primera ciudad con una gestión de residuos completamente circular.



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