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“Cuando la vía legal no funciona, la presión social y mediática es el camino para cambiar las cosas”

Francisco Polo, catalán afincado en Madrid se define como
Francisco Polo, catalán afincado en Madrid se define como "emprendedor social" y dirige Change.org en España..

AMPARO MONTEJANO – 22 de mayo de 2016


Empezó de pequeño plantando árboles y haciendo papel reciclado en casa y, aunque lo ensuciaba todo, se dio cuenta de que podía tener un impacto en su entorno. Eso era lo que realmente le hacía feliz.

Francisco Polo es el director de Change.org España, la plataforma de peticiones online más popular de nuestro país, pero su relación con el activismo y la lucha social viene de lejos.


1. ¿Cómo entras en contacto con el mundo del activismo?
Cuando era pequeño venía una señora al colegio y nos hablaba de los niños pobres de África. Pero esta señora volvía cada año, y no parecía que aquello se solucionara, así que mi primer pensamiento activista fue que tenía que existir un “presidente del mundo” que cogiera de donde sobrara y lo llevara allí, y que si nadie quería hacerlo, yo estaba dispuesto.


2. ¿Y cuándo empiezas a practicarlo?
Mi primera campaña con éxito fue en contra de las bombas de racimo, y tuvo tanta repercusión que el gobierno se comprometió a prohibirlas. De ahí saqué la idea de que esa acción la podía haber hecho cualquiera, y eso me llevó en 2010 a crear Actuable, una plataforma de peticiones online en la que, siguiendo unas pautas, todo el que quisiera podía lanzar una campaña.


Actuable se convirtió en la plataforma de activismo online con mayor crecimiento en la historia, pasando de 0 a 2,5 millones de usuarios en 18 meses.

"De mi lucha en contra de las bombas de racimo saqué la idea de que cualquiera podía lanzar una campaña”


3. En 2011 Actuable se fusiona con Change.org. ¿Cuál es el funcionamiento de ésta?
La idea es que la plataforma por sí misma permita al usuario gestionar peticiones sin que intervengamos. Lo que hacemos es, ya que es algo nuevo y la gente no está acostumbrada, dar consejos a través de un equipo de campañas y uno de comunicación que ayuda a las peticiones a tener más difusión.

4. ¿Por qué consideras que es un mecanismo necesario?
Porque en España como herramientas de participación tenemos, el referéndum, que no sirve para nada porque no es vinculante; y las Iniciativas Legislativas Populares (ILP), que consisten en recoger medio millón de firmas para iniciar un proceso legislativo. Sin embargo, en todo el periodo democrático ha habido solo 100, de las cuáles 11 han conseguido llegar al Congreso, y solo 3 han conseguido pequeños cambios.

Las peticiones son un sistema diferente que busca cambiar las cosas utilizando mecanismos que realmente sirven para hacerlo: la presión pública, social y mediática.

En España se crean 1.500 nuevas cada mes, y lo más importante es que de los 9 millones de usuarios que hay, el 50% han experimentado una victoria, es decir, han firmado una petición que ha ganado.


“4,5 millones de usuarios de Change.org han ganado una petición que han firmado”


petición Osman victoria change.org


5. ¿Crees que este método puede hacer que menos gente salga a la calle a manifestarse?
No. El activismo consiste en utilizar todas las herramientas a tu disposición para conseguir un objetivo. Hay momentos en los que la mejor acción es una manifestación, y otros en los que lo mejor es iniciar una petición online para conseguir rápido el apoyo mayoritario de la gente y mostrar a una empresa, un político o una institución que hay mucha gente apoyando una cuestión.


6. Me ha sorprendido que en tu perfil de Twitter y tu web te defines como gay. ¿Por qué?
Hace unos años vi que Jesús Encinar lo ponía y a veces le atacaban por este hecho. Él explicaba entonces por qué aún era necesario, y decidí comprometerme también. Así cuando alguien me pregunta le explico que lo tengo puesto porque es necesario. Porque en Madrid en lo que va de año ha habido 50 agresiones homófobas, porque en Marruecos por ser homosexual pueden sacarte de tu hotel y apalearte y porque cientos de niños en España sufren acoso por ser LGTB, o incluso se suicidan. Así que sí, hace falta decirlo porque existe aún homofobia.


7. Consideras que desde Change.org estás cumpliendo las funciones de aquél hipotético “presidente del mundo” con el que soñabas?
No es una cuestión de sensaciones, sino de datos. El impacto es medible, ya hay 4 millones y medio de personas que saben que pueden cambiar las cosas, y mi objetivo es conseguir que todo el mundo en España haya experimentado, al menos una vez, el hecho de ganar una campaña. Así, si algún día lo necesita, podrá crear la suya.

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