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Un buen diseño también respeta el medio ambiente

Foto de Oscar Vila, de 'Petits Retrats'.
Foto de Oscar Vila, de 'Petits Retrats'.

AMPARO MONTEJANO – 6 de febrero de 2017.


Ana Villagordo es ambientóloga y en la actualidad se dedica a la consultoría ambiental y de diseño sostenible. Conceptos que aunque existen desde hace mucho, se han popularizado debido a que han aumentado las normativas europeas relativas a la preservación del planeta, y la demanda por parte de los consumidores de productos “eco-friendly” es cada vez mayor.

En su blog Quincalla Ana se “explica profesionalemente” y comparte sus reflexiones, experiencias y conocimientos.



1. ¿Qué significa hacer de “consultora de diseño sostenible”?
Cuando se habla de diseño se piensa en producto siempre, pero absolutamente todo lo que nos rodea está diseñado. El diseño sostenibile es hacer productos, estrategias y servicios que cumplan su misión principal, pero con un impacto ambiental y social bajo.

Hay que incorporar la visión de que todo producto tiene un principio y un final, y que en su diseño se tiene que tener en cuenta todo. Cada vez más las empresas incorporan perfiles ambientales en los equipos de diseño. No solo porque a nivel normativo se les exigen ciertas cosas, sino también para mejorar el producto final.


2. ¿La sostenibilidad de los productos se ha convertido en prioridad?
Depende. Las grandes marcas se han querido posicionar porque es marketing y posiciona como empresa responsable.

El consumidor cada vez es más exigente y se siente mal si consume algo que pueda tener un impacto negativo, y por eso hay empresas que han rediseñado sus productos para que se puedan adquirir con la conciencia tranquila.

Las grandes marcas tienen muchos recursos para eco-certificarse con certificados oficiales. Sin embargo, hay pequeñas marcas que son mucho más consecuentes con sus diseños pero no pueden certificarlo porque no se lo pueden permitir.


“El consumidor cada vez es más exigente y se siente mal si consume algo que pueda tener un impacto negativo”


3. Porque seguir con el modelo de consumo actual ¿a dónde nos llevaría?
Está claro que nuestra manera de vivir y consumir está generando muchos problemas al funcionamiento del planeta, pero realmente a quien más afecta es a nosotros, a nuestra manera de vivir y a la especie humana.

Estamos creando un ambiente tóxico, y nosotros somos los principales afectados por la manera en la que estamos gestionando los recursos.


“Nuestra manera de vivir y consumir a quien más afecta es a nosotros”


4. ¿Es un esfuerzo real el que están haciendo las marcas por cambiar esta tendencia?
Las pequeñas estoy bastante convencida de que sí, porque los métodos convencionales son más asequibles, o sea que les supone un esfuerzo hacerlo.

Además, hay veces que un producto si transmite valores ambientales puede tener incluso una peor valoración por parte de los consumidores, como los fabricados con materiales reutilizados.
Por eso algunas marcas no lo destacan en primer plano. No quieren que la gente compre el producto solo por su valor ambiental, sino porque es un buen producto que cumpla su función, tiene buena estética y, además, es sostenible.


"Las claves del buen diseño de producto: que cumpla su función, que tenga buena estética y que respete al medio ambiente"


5. ¿Qué se puede hacer a nivel individual para tener un impacto menos negativo sobre el planeta?
Lo primero es no agobiarse y pensar que lo hacemos todo mal y que la única manera de ayudar es aislarse e irse a vivir a la montaña. Hay que hacer pequeños cambios de conducta e incorporarlos a nuestra vida. Reciclar, por ejemplo, no es la opción más cómoda, pero la gente se ha acostumbrado a hacerlo.

Y el momento clave es el de ir a comprar. Hay que tener claro qué necesitas, y si puedes, reutilizar cosas que ya tengas.


6. ¿Crees que en la actualidad la sostenibilidad es el reto más importante para las marcas?
El reto más importante es hacer buenos productos. Y un buen producto no es tóxico, que aunque parezca raro decirlo, muchos de los productos que consumimos lo son; es duradero, no como las latas de aluminio, que son de usar y tirar; y dejan una huella en las personas que los poseen. Es decir, no puede ser que lo tengas y ni te acuerdes porque nunca lo utilizas.

Lo que tienen que hacer las marcas es mirar más a su alrededor y analizar tanto lo que necesitan las personas como lo que necesita el entorno. Los productos tienen que resolver necesidades, no generarnos más.


"Lo que tienen que hacer las marcas es mirar más a su alrededor y analizar tanto lo que necesitan las personas como lo que necesita el entorno"


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