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La paz llega a Colombia tras un acuerdo entre el Gobierno y las FARC

Las calles de Bogotá se llenaron ayer de gente que celebraba la noticia del pacto.
Las calles de Bogotá se llenaron ayer de gente que celebraba la noticia del pacto.

El Gobierno de Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) sellaron ayer, por fin, un acuerdo de paz que pone fin a 52 años de conflicto armado.


Tras 4 años de negociaciones, el presidente del país, Juan Manuel Santos, anunció ayer en La Habana la ansiada noticia que da pie a la esperanza de poner punto final a una guerra que lleva más de 50 años en activo y ha tenido más de 8 millones de víctimas.

El acuerdo se votará en referéndum el próximo 2 de octubre, donde será el pueblo el que tenga que aprobar el pacto. Asimismo, las FARC también llevarán a cabo un congreso interno en el que las bases guerrilleras tendrán que dar el visto bueno a lo negociado.

El acuerdo incluye la amnistía de los guerrilleros, un cronograma de deposición de las armas y la posibilidad de que participen en política cuando el proceso culmine.


Hace un mes, Gobierno y Farc anunciaron la liberación de los niños soldado de la guerrilla, hecho que favoreció los últimos pasos hacia el acuerdo de paz.
Hace un mes, Gobierno y Farc anunciaron la liberación de los niños soldado de la guerrilla, hecho que favoreció los últimos pasos hacia el acuerdo de paz. Foto de Silvia Andrea Moreno.

"Hoy comienza el fin del sufrimiento, el dolor y la tragedia de la guerra”, afirmó Santos.


Y es que, a pesar de que la amnistía dejaría impunes crímenes de las FARC, son muchos los que creen que esta es la única salida para que el país pueda empezar a crecer con libertad total en todo su territorio y con una gestión democrática.


En medio de esta longeva guerra, pequeñas iniciativas sociales trataban de dar luz en las zonas rurales en las que los niños tenían pocas opciones de futuro más que la guerrilla o el narcotráfico.

Uno de ellos es la Escuela Audiovisual Infantil (EAI), un proyecto iniciado en 2005 con la ayuda de la Fundación Tomando Conciencia, y que ha seguido trabajando desde entonces en el municipio de Belén de los Andaquíes.

Se trata de una escuela en la que se ofrece a los niños formación para que aprendan a contar relatos de manera audiovisual. Sin embargo, como nos explica el director de la escuela, Alirio González, la EAI es mucho más que eso.

“Se ha convertido en una manera de vivir para los niños”, – explica. La escuela es unpunto de encuentro para todo tipo de actos culturales en el pueblo, y lo que es más importante, ha dado a los niños la oportunidad de ver que podían estudiar una carrera, o tener otros oficios más allá de la guerra.


La puesta en marcha del taller así como la construcción del Aula quedaron recogidos en el documental “Sin historia no hay cámara”, un relato coral que explica el contexto y primeros trabajos de la escuela.


El proceso de paz en el que se entró ayer Colombia será largo y complicado. Los guerrilleros tendrán que adaptarse a la vida civil, y la sociedad tendrá que aceptarlos, perdonar y tratar de construir una nueva sociedad de la que todos formen parte.

Solo el paso del tiempo podrá normalizar la situación, y será entonces cuando se podrá empezar a hablar de paz en mayúsculas, se podrá disfrutar con tranquilidad de las maravillas de Colombia, y cuando los niños, por fin, dejarán la guerra como parte de su pasado para construir su propio futuro en un país en PAZ.

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